La caja del Psicoanálisis

La sexualidad según Freud

By febrero 16, 2024 No Comments
sexualidad femenina

Sexualidad en el psicoanálisis

La sexualidad para Freud

 

El presente artículo corresponde a una transcripción y traducción de un video editado por el Museo Freud de Londres, llevada a cabo por la psicoanalista Susana L. Ruiz, con fines de divulgación del psicoanálisis 

Cada uno de los párrafos, nombrados con una letra, van correspondiendo al diálogo que llevan a cabo los diferentes entrevistados sobre el tema de la sexualidad e incluye citas directas a la obra de Sigmund Freud

Así, se habla de los siguientes contenidos:

  • Un concepto ampliado de sexualidad
  • Sexualidad infantil
  • La perversión es algo con lo que nacemos
  • Normal y anormal
  • Etapas psicosexuales del desarrollo: oral, anal, fálica.
  • Represión
  • Sexualidad y síntomas

 

sexualidad masculina

 

¿Qué es la sexualidad?

 

Estrictamente hablando, para Freud la pregunta no es cómo esta persona ha llegado a ser pervertida, la pregunta es, ¿cómo está persona se convierte en sexualmente normal?

Porque él estaba convencido de que la sexualidad humana está intrínsecamente, fundamentalmente disturbada

Lo primero que tenemos que entender es que cuando Freud hablaba de sexualidad, empleaba un término muy amplio de sexualidad

No significaba ya, actos sexuales genitales de penetración, sino de cualquier práctica que estuviese investida de libido que tuviera una carga erótica para la persona

En muchas teorías contemporáneas sobre la sexualidad, las personas todavía utilizan las teoría de la evolución y dicen: “los hombres son así y las “mujeres somos así porque estamos diseñados para reproducirnos”. Pero todos sabemos que no es verdaderamente así

El ser humano es mucho más complejo que eso, y más perverso, y más difícil, y busca cosas totalmente distintas. Puede ser que no esté nada interesado en el sexo reproductivo

Lo que significa que necesitamos dejar de pensar que el concepto de “sexualidad” en Freud es únicamente sobre personas teniendo sexo. Es sobre eso también, pero es sobre mucho más que eso

Nuestra sexualidad no está simplemente atada a la simple tarea de reproducción, sino que podemos encontrar placer y deleite así como perturbación en todo el cuerpo.

Lo que Freud escribió muy pronto es que el niño experimentaba deseos sexuales intensos. No en la forma adulta sino en la forma en que recibía placer de la “pulsión oral”, diríamos, actividades orales, por actividades anales, por tocar, por su propia piel, por cosquillas

Después de que un bebé ha nacido, los cuidadores se enfocan en partes particulares del cuerpo. Habrá intercambiado miradas, contacto visual con el bebé. Habrá alimentación, la cual, obviamente involucra la boca. Habrá el habla, la cual involucra el oído. Habrá toda clase de actividades de limpieza, baño, cambio de pañales y más, en el cuidado del niño

Esta son formas tempranas de lo que después se organiza en la sexualidad adulta.

“Esto podría indicarnos que quizá la pulsión sexual no es simple, sino que está integrada por componentes que se separan de nuevo en las perversiones” (Freud, Tres ensayos de la teoría sexual, 1905)

La sexualidad adulta es algo más bien complicado. Incluye, todas las diversas formas de sexualidad infantil, como los placeres orales, hablar, besar, placeres anales, que pueden ser más o menos reprimidos o actuados, tocar, ver, ser visto.

Pero en la sexualidad adulta, esto se subordina, usualmente, a la forma principal de la actividad sexual, que es el sexo genital, y en ser excitado y complacido. Sin embargo, si estas formas infantiles de la sexualidad, se vuelven la principal actividad adulta, por decir, un voyerista que se complace, con ver a alguien desnudándose, podríamos llamar a esto “perversión”.  Pero este ver es algo normal en la sexualidad infantil.

Es así como se sostiene que los aspectos de la sexualidad que en el adulto se consideran perversiones están aquí en la vida infantil. La sexualidad, tal y como es pensada por nosotros los adultos es una versión más restrictiva del sentido de la sensación y del placer en el cuerpo, que es parte común de la niñez.

“La disposición a las perversiones es una forma general y fundamental, de la pulsión sexual humana” (Freud, Tres ensayos de la teoría sexual, 1905)

Así que, para Freud, la perversión no algo que uno adquiera. La perversión es algo con lo que uno nace, y si todo va bien, durante el desarrollo social, la perversión se contiene bajo la tutela del proceso de socialización, pero también bajo la tutela de la vergüenza y la culpa, y el resultado es, una forma de sexualidad que es más normativa, podríamos decir.

Pero Freud está más interesado en desafiar la idea de una división entre lo llamado “normal” y lo “anormal”

“No es científicamente factible distinguir entre lo que es psíquicamente normal y anormal” (Freud, compendio de psicoanálisis, 1938)

Freud hizo sus primeros descubrimientos al trabajar con pacientes que sufrían de síntomas angustiantes, debilitantes, es decir, con algo que podríamos denominar “anormal”. Pero lo que él descubrió, fue que los procesos subyacentes eran procesos normales en todas las personas

Así que lo que es desafiante en Freud, es que él nos permite asumir cómodamente que simplemente somos parte de una categoría llamada “normal” y que hay otra clase de ser llamada “anormal”, sino que muchos de estos signos y rasgos, son en realidad, familiares para todos

“La sexualidad normal” en los adultos surge de la sexualidad infantil por una serie de desarrollos, combinaciones, divisiones y supresiones que difícilmente se cumplen de forma perfecta” (Freud, el interés científico en el psicoanálisis, 1913)

Freud demostró que nuestra sexualidad se construía a través de nuestras interacciones con nuestros primeros cuidadores, básicamente la familia. Y se interesa en cómo esto se desarrolla a través de las fases que él describe: habla de la oral, la anal, la genital, la fálica.

Diferentes zonas del cuerpo son particularmente excitables en el niño, empezando por la boca, que es estimulada cuando el niño se alimenta y el niño obtiene placer de eso. Así que hablamos de una “etapa oral”

Después habría una “etapa anal” que se relaciona con enseñar al niño a ir al baño o aprender cómo, en cierto modo organizar eso. Así, es “malo hacerlo así” , es “bueno hacerlo de esta manera”. Algo importante al respecto es que el niño está empezando justo a hablar. Tiene que entender los mensajes que está recibiendo, cuando hace pipí cuando hace popó, y esa clase de cosas, de pronto esto se vuelve algo importante que necesita pensarse y con lo que hay que lidiar

Y luego viene una fase en la que tanto niñas como niños se interesan por el pene. A esto se le llama la etapa fálica. Y será fálica tanto para niñas como para niños. Tendrá que ver con la sexualidad y con la manera de conseguir satisfacción en esa parte del cuerpo. Lo que significa que hay algo interesante en eso

“Las impresiones que hemos olvidado, tienen no obstante, las huellas más profundas en nuestra vida mental” (Freud, Tres ensayos para una teoría sexual, 1905)

Lo interesante de estas actividades, de estas “fases” como se las llama, es que son muy obvias para los padres de los niños. Se pasa todo el tiempo con pipi y popó, y estresándose, y luego, unos años después todo se olvida.

Los padres lo han olvidado y los niños lo han olvidado. Los niños en particular, a la edad de nueva años, estarán profundamente avergonzados al recordar lo que hacían cuando tenían tres o cuatro años

Algunas ideas son sacadas de la conciencia y luego se vuelven inaccesibles, pero no se van. Siguen intentando buscar una expresión. Así que tratan de salir, pero siempre salen como otra cosa.

Quizá la idea más radical de Freud sea que el síntoma humano, es por si mismo una forma de actividad sexual que tiene una carga erótica, vinculada con temas de sexualidad, vinculada con la historia temprana.

Detrás de muchos síntomas neuróticos, hay un conflicto que involucra un deseo sexual. Una de las promesas del psicoanalisis,  es que esas ideas pueden salir como ellas mismas,  y luego volverse mucho menos preocupantes, menos atemorizantes, menos perturbadoras

Así que el trabajo psicoanalítico implica desenredar los hilos, para sacar los componentes, estos hilos que suponen el síntoma. Y al hacer eso, en muchos casos, pero no en todos, el síntoma se evapora.

 

La sexualidad para Sigmund Freud

 

Fuente: Transcrito al idioma castellano,  por Susana L. Ruiz basándose en el video – entrevista original “What is Psychoanalysys – Sexuality” Freud Museum London.

Entrevistados: John Forrester, Astrid Gessert, Anouchka Grose, Darian Leader, Dany Nobus, Daniel Pick, Anne Worthinghton

 

sexualidad

 

La sexualidad: artículos relacionados 

 

¿Qué es el psicoanálisis según Sigmund Freud?

Conceptos clave de psicoanálisis

¿Qué es el inconsciente para Freud?

 

Servicios de Psicoanálisis 

 

Susana L. Ruiz es una psicoanalista en Madrid en práctica privada para adultos y parejas en la Consulta BIENESTAR PSICOANÁLISIS. Atiende en España e internacionalmente, en forma presencial y online. Español e English speaking

Saber más acerca de la psicoanalista (aquí)

Conocer sobre su Consulta y honorarios (aquí)

 

Consulta Psicoanálisis

 

Madrid (Castellana – Salamanca)

Presencial & online

info@bienestarpsicoanalisis.com

 

Información y citas (aquí)

Dejar un comentario